Editorial

Editorial

En esta edición de la Laboratorio reúne una serie de artículos que creemos representan el espíritu de la revista y que por lo tanto dialogan bien con nuestras ediciones anteriores. Nuevamente nos encontramos con investigaciones y aproximaciones a la poética y sus cruces interdisciplinarios con la imagen visual, y la memoria. Con la “La lengua en la lengua”, por ejemplo, Gabriela Milone, aborda el habla poética como una articulación extrema, siempre al borde de agotar sus capacidades expresivas, a un paso del silencio. Esto resulta interesante porque de alguna manera todas las colaboraciones (de este número y de los anteriores) indagan en esa zona, que es la actividad concreta de leer y escribir, donde se manifiesta la multiplicidad de recursos que surgen precisamente desde la dificultad de la palabra ante lo que se desea o necesita nombrar. Esta dificultad, que no es puramente abstracta, el devenir, o desarrollo, de la lengua poética (lírica o no) es también expresión de las ausencias, desastres y refugios que la lengua nos brinda. Como verán en este número, la palabra, la imagen, la música (el sonido), y la memoria se entrelazan evidenciando la actualidad permanente del diálogo, o la crisis entre tradición y modernidad.

No solemos comentar en nuestras editoriales el detalle de los contenidos particulares de los artículos, para que sean ustedes los que revisen o rastreen sin advertencias. Sin embargo se dio la feliz coincidencia que el premio de poesía Pablo Neruda recayó este año en Augusto de Campos, uno de los pioneros en Latinoamérica, y el mundo, en la ampliación de los registros de la poesía. En ese sentido el texto de Macarena Mallea “De las oralizaciones poéticas de Augusto de Campos al tropicalismo” es una feliz coincidencia. Nos sentimos identificados con el esfuerzo de Campos por mantener en el trabajo poético una veta experimental, que concibe al poema como algo bastante más amplio (en lo material y en lo conceptual) que una silueta característica impresa en un papel. Saludamos y celebramos que se le haya premiado en nuestro país al maestro brasileño.

Sin alargarnos más les invitamos a leer y a descubrir desplazándose por estas orillas.

Kurt Folch